De territorio hostil a palacio privado

Pedí la sanación de espacios porque notaba que algo ocurría en mi casa, intuía algo pero no alcanzaba a comprenderlo. Mientras duraba el proceso sentí el aire como más pesado, se respiraba un ambiente distinto… como cuando estás limpiando en casa y se remueve polvo.

Tras la sanación se respira distinto, es como si el aire pesara menos, se ha aligerado, y ya no noto frío en mi espalda cuando duermo (¡tenía un portal abierto a la altura del cabecero de la cama que me robaba la energía!) con lo que por supuesto mi sueño es más reparador.

El informe de la lectura de espacios me ha parecido muy completo, no se limita como otros a decirte que pongas sal en las esquinas de la casa, la verdad es que aluciné con lo completo que era 🙂

Así que recomiendo totalmente esta sanación, personalmente porque yo he pasado de estar en mi casa como “en territorio hostil” a sentirme “en mi palacio privado”. Además recomiendo repetirlo una vez al año, porque vamos acumulando cosas y energías sin darnos cuenta y olvidamos que eso no beneficia para nada al bienestar de la vivienda.