Qué son los Registros Akáshicos?

Qué son

Los Registros Akáshicos, también llamados Bibliotecas Etéricas o Librerías de Horizonte, son un vasto campo energético inteligente y auto-consciente creado por la energía de la Fuente y que recoge, de forma multidimensional, información energética de todas las actividades, motivaciones, intenciones, pensamientos y sentimientos de todos los seres dotados de conciencia en todos los posibles tiempos (pasado, presente y futuro) a todos los niveles y posibles planos de existencia de nuestra realidad tanto a nivel físico como de mundos sutiles y planos superiores.

Cada uno de nosotros tiene además su propio Registro Akáshico; es una especie de “archivo” donde se encuentra toda la información de nuestra alma desde el momento en que fue creada; todas nuestras experiencias, lo que hemos ido aprendiendo en nuestra evolución a través de las diferentes vidas en las que hemos encarnado, se almacenan en nuestro Registro Akáshico. Al realizar la lectura consultamos esta fuente; a través de este registro podemos acceder a la información sobre nuestro pasado, presente y futuro para comprender mucho más sobre nosotros mismos y hacernos conscientes de aquellos bloqueos que están dificultando nuestra evolución.

Cómo se accede

A los Registros Akáshicos se accede por medio de nuestro Yo Superior, la parte de nuestro Ser que no está encarnada, que se encuentra localizada en los planos superiores y se encarga de gestionar las diferentes encarnaciones en las que nos embarcamos para completar las lecciones que nos proponemos aprender en el mundo físico.

La lectura se lleva a cabo por medio de la canalización de esa entidad que es nuestro Yo Superior; una vez conectados energéticamente podemos acceder a la información de los registros y “descargarla” para que nos ayude a comprender las lecciones que nos quedan por aprender y nos ayude a avanzar en nuestro camino de aprendizaje como almas. Toda información canalizada es permitida por nuestro Yo Superior, es decir, solo podemos acceder a aquello que nuestra parte inmortal (y más sabia) sabe que debemos y podemos conocer.