Meridianos (II). Cómo revisarlos

*The English version of this article has been translated automatically and without revision. Sorry for any mistakes you may encounter.

 

En el artículo anterior vimos qué son los meridianos, dónde se encuentran y cómo trabaja cada uno según la energía que transporta y las partes del cuerpo físico que rige y afecta. El buen o mal funcionamiento de estos canales energéticos no solo puede afectar al plano físico sino también a otras áreas de la vida a través del impacto en los planos emocional y mental.

Mantener los meridianos en buen estado es primordial para conseguir que la energía que captamos a través de los chakras se distribuya correctamente por todo nuestro sistema energético haciendo que todo fluya de forma armoniosa. Para ello debemos determinar si tenemos bloqueos en nuestro sistema de canales, disolverlos y permitir que la energía fluya de nuevo por los meridianos.

En este artículo quiero enseñaros cómo hacerlo para que podáis, de forma sencilla, mantener vuestros canales en el mejor estado posible.

Revisión de meridianos

Hay distintas formas de determinar si existen bloqueos en los meridianos; los que canalizáis podéis obtener la información de la forma habitual, los que no, podéis hacer vuestro diagnóstico utilizando la prueba del músculo junto con los puntos de alarma que os comento ahora.

Los meridianos están encargados de suministrar energía a los músculos, si un meridiano está débil no llevará suficiente energía al músculo y éste cederá con facilidad; en cambio si el meridiano que testamos está sano y fuerte, el músculo aguantará la presión sin problema.

Dependiendo del meridiano se usan distintas formas (separar el brazo del cuerpo, bajar el brazo desde un ángulo recto, etc…) pero existe un test general que se puede usar para todos los canales, y que cosiste en, desde una posición del brazo extendida hacia el lado formando ángulo recto con el cuerpo, intentar bajar el brazo de la persona con una presión moderada. Si baja fácilmente, el meridiano no está suministrando suficiente energía; si se mantiene firme, el canal está en buenas condiciones, fuerte y sano.

Pero si el test es siempre el mismo, ¿cómo sabemos qué meridiano estamos consultando? Aquí es donde entran los puntos de alarma.

Cada meridiano posee lo que llamamos un “punto” de alarma, un punto clave que indica el estado del canal. Antes de hacer el test presionamos brevemente el punto de alarma para hacer saber al cuerpo qué meridiano estamos testando, por decirlo de forma simplificada. Tras tocar el punto de alarma aplicamos presión sobre el brazo y, como indicaba antes, si se mantiene firme significa que el meridano está fuerte y si cede fácilmente implica bloqueos o debilidad en la energía del canal.

Autotest de meridianos

Para aquellos que os estéis preguntando ¿qué pasa cuando quiero testar mis propios meridianos y no tengo quien me ayude con la prueba del brazo?, os puedo mencionar dos opciones para hacer el test sin ayuda de un compañero:

  • Uso del peso

Este tipo de test se vale de un peso que ofrezca resistencia, como una pesa de mano. En lugar de poner el brazo en ángulo recto, lo pegáis al cuerpo y, sujetando la pesa, intentáis separar el brazo tras pulsar el punto de alarma.

Si podéis subir el brazo recto sin problema hasta formar un ángulo recto, el meridiano está fuerte; en cambio si os cuesta más trabajo de lo normal subir la pesa, el canal está débil.

  • Uso de los dedos

Otra forma de hacer el test del músculo es una técnica sencilla y eficaz que aprendí recientemente en Holanda y que me ha dado muy buenos resultados, se trata de una variación del test muscular del aro o de la pinza y consiste en utilizar los dedos en lugar del brazo; con la mano izquierda se juntan las yemas del pulgar y el índice, con la mano derecha se colocan pulgar sobre pulgar e índice sobre índice como veis en la foto (esta posición es para diestros, si eres zurdo lo harías al revés, los dedos de fuera son los de la mano dominante que ejercerá presión, y los de dentro los de la mano no dominante que actuará como el brazo en la prueba que vimos anteriormente).

Tras presionar el punto de alarma, nos colocamos en esta posición e intentamos separar los dedos que están juntos por las yemas mientras los de fuera ejercen una presión moderada. Si podemos separarlos fácilmente, el meridiano está fuerte, si no conseguimos abrirlos del todo sino tan solo unos  milímetros, el canal está débil.

Podéis probar esta técnica haciendo un par de preguntas obvias y viendo cómo reaccionan los  músculos. La primera vez que usé esta técnica la probé preguntando “¿Me llamo Eva?”, y los dedos se separaron sin esfuerzo, luego pregunté: “¿puedo volar?”, y me sorprendió que, por mucho que me esforzara, no conseguía separarlos más que un milímetro.

Si os mantenéis abiertos a recibir la respuesta correcta (esto es, si evitáis que vuestra mente, el deseo de una determinada respuesta y vuestras propias inclinaciones interfieran), esta técnica funciona perfectamente y puede ser muy fiable. Podéis usarla de múltiples maneras, por ejemplo para testar alimentos y ver cuáles os perjudican y cuáles os benefician (colocando las manos cerca del alimento al hacer el test) o para revisar rápida y fácilmente el estado de vuestros chakras, para lo cual podéis colocar las manos cerca del centro energético que queréis revisar.

Personalmente estoy encantada con este método, es fácil, rápido y tan discreto que lo podéis usar en cualquier momento y lugar (por ejemplo en el supermercado mismo, antes de comprar algo que os va a perjudicar o en un restaurante antes de pedir algo que os podría sentar mal).

A continuación os dejo una imagen de todos los meridianos con sus puntos de alarma para que podáis testarlos vosotros mismos (si pulsáis la imagen podréis ver cada uno de ellos con más detalle).

Ahora ya sabéis cómo detectar si vuestros meridianos están débiles y obstruidos o sanos y fuertes. En el siguiente y último artículo de esta serie sobre los canales aprenderemos a limpiar y desbloquear los que hayan dado resultado negativo y estén débiles, y también veremos cómo mantenerlos sanos de forma regular haciéndoles el trazado.