Circuitos radiantes: Flujo del Puente

Circuitos radiantes: Flujo del Puente

Al igual que en el último artículo, en éste hablaremos de un flujo que funciona exclusivamente como circuito radiante: el Flujo del Puente. Este C.R. es el conector por excelencia, de ahí su nombre.

Conocer el Flujo del Puente

Este circuito presenta un resplandor de tonos lavanda y frambuesa que fluyen por todo el cuerpo en su parte delantera y trasera.

A este flujo se le llama “del puente” porque su labor fundamental es la de conectar: conecta nuestras energías femeninas con las masculinas, nuestra parte Yin con la parte Yang, la parte delantera del cuerpo con la trasera y todos los elementos físicos y energéticos implicados. A un nivel superior nos conecta también con nuestra propia sabiduría interna y con nuestro Ser.

Pero este flujo no solo actúa de puente dentro de nosotros, también nos conecta con el exterior, con el entorno y con todas las cosas que hay en él, además de enlazarnos con las personas a nuestro alrededor. Por esto último es el flujo que se encarga de la comunicación entre individuos, del amor y de los intercambios, ya sea de información o de energía. Un flujo del puente en buen estado nos permite disfrutar de una buena conexión con todo lo que nos rodea y de unas relaciones sanas.

Técnicas para estimular el flujo del Puente

Para activar las energías de este flujo podemos trazarlo tanto en su parte Yin o delantera como en su lado Yang o trasero. Para trazar el flujo del puente por delante, empezamos en el punto de la cabeza por encima de la nuca (power point), subimos por el centro de la cabeza hacia delante y bajamos por la cara cruzando los pómulos, seguimos por el cuello y a la altura de la clavícula cruzamos las manos y tapeamos los puntos K27 (del meridiano del riñón), juntamos los dedos bajando hasta el esternón y desde allí subimos describiendo un corazón en todo el torso con el vértice inferior en el ombligo; bajamos por la parte delantera de las piernas hasta el interior de los pies y la planta, y estiramos la espalda y las piernas. Desde allí podemos volver a subir por el meridiano del bazo.

Para trazar la parte trasera empezamos masajeando los puntos eléctricos (puntos en la cabeza por encima de la nuca) y bajamos por el cuello hasta los omóplatos, trazamos (o imaginamos) un corazón en la espalda o bien la figura del 8 en horizontal a lo largo de toda la espalda hasta el mingment point (punto por encima del coxis); bajamos por las caderas, la parte posterior de las piernas, y terminamos por la parte delantera de los pies. Podemos volver a subir por el meridiano del bazo.

También se pueden realizar otros ejercicios para estimular las energías de este circuito, como trazar la figura del 8 por todo el cuerpo o describir un corazón en el torso como vimos anteriormente; este último se puede trazar tres veces y combinar con otros tres corazones en la cara (como vimos en el circuito regulador) y otros tres en todo el cuerpo, con el vértice al nivel de los pies. Este ejercicio es lo que se llama “los 9 corazones” y combina las energías del flujo del puente con las del regulador.

Circuitos radiantes: Flujo Regulador

Circuitos radiantes: Flujo Regulador

En los anteriores artículos hemos visto circuitos radiantes que funcionaban también como meridianos y/o que trabajaban en conjunto, como el caso del tándem Central-Gobernador y del Bazo-Triple Calentador. En este artículo hablaremos de un flujo que es únicamente C.R. y que trabaja de forma independiente, por decirlo de alguna forma ya que siempre debemos tener presente que todo en el sistema energético está conectado y cada parte afecta a las demás.

Trazado del Flujo Regulador por su parte Yin (izda.) y Yang (dcha.)

Conocer el Flujo Regulador

Este circuito puede verse como un resplandor de un azul intenso mezclado con matices plateados que recorre el cuerpo desde la cabeza hasta los pies trazando la forma que vemos en la imagen del principio del artículo.

El flujo regulador, como su nombre indica, se encarga de «regular» en todos los sentidos y a distintos niveles; a nivel físico regula el sistema circulatorio, el sistema inmune y el hormonal, lo que significa que al estar encargado de estabilizar las hormonas regula también nuestros estados de ánimo. A nivel mental y emocional también ayuda a lidiar con los traumas y a adaptarse a los cambios. Cuando este circuito funciona correctamente, las cosas nos parecen más fáciles y ligeras, y nuestro buen ánimo nos lleva a observar la vida de una forma más liviana.

Técnicas para estimular el flujo regulador

Para que las energías de este circuito fluyan adecuadamente podemos empezar trazándolo y continuar con algunos ejercicios específicos.

Para trazar el Flujo Regulador colocamos las manos tapando los ojos, las puntas hacia arriba y los pulgares en la mandíbula; trazar un corazón en la cara subiendo las puntas de los dedos por encima de las cejas y bajando por los lados, seguir por la parte delantera del cuello hasta el pecho; abrir hacia fuera, abrazar los brazos hasta que las palmas sostengan los codos, volver al pecho, abrir hacia fuera por el pecho y bajar hasta las caderas, seguir por la parte interna de las piernas hasta llegar a los pies y apretar los lados del medio del pie (esto afecta a los meridianos del bazo y de la vejiga), para terminar soltando hacia delante o, si se prefiere, volver a subir a lo largo del meridiano del bajo y golpetear los puntos finales de éste para estimular su circulación.

Este circuito tiene una parte Yin (delantera) que es la que acabamos de trazar, y una parte Yang (trasera) que se puede trazar de la forma siguiente:

Desde el extremo exterior del ojo rodeamos la oreja y bajamos por el lado del cuello (como cuando sedamos el meridiano del Triple Calentador); abrazamos los brazos y al llegar al pliegue medio del brazo presionamos un poco con la punta de los dedos; desde las caderas vamos bajando por la parte posterior de las piernas hasta salir por la parte delantera de los pies. Se puede subir de nuevo por el meridiano del bazo y golpetear los puntos finales.

Otros ejercicios útiles y muy sencillos para estimular este flujo son:

  • Estirar el cuello colocando una mano en la mandíbula y otra en la base del cuello, y tirar en sentidos opuestos, haciendo esto a lo largo de toda la parte frontal. Es muy bueno también para abrir y desbloquear las cámaras del chakra de la garganta.
  • Dar pequeños pellizquitos a lo largo y ancho del cuello; es lo que la
    sanadora energética Donna Eden, llama “spindle cell pinch” (esta técnica se suele utilizar en medicina energética para tratar pequeños dolores y molestias, con ello damos a nuestras propias células la indicación de que el dolor ya no es necesario en esa zona, pero como vemos también se puede usar para estimular el Flujo Regulador)
  • Estirar el empeine del pie moviendo éste hacia delante y hacia atrás.
  • Presionar la almohadilla del pie entre el pulgar y el segundo dedo.

Si practicamos algunas de estas técnicas (¡o todas!) diariamente, lo que nos ocupa escasos minutos de nuestro tiempo, conseguiremos mantener este importante circuito radiante funcionando adecuadamente y por tanto tanto nuestra salud física como nuestro estado de ánimo mejorará considerablemente.

En el siguiente artículo os hablaré del Flujo del Puente, un circuito que se encarga fundamentalmente de conectar las distintas partes de nuestro sistema energético.

Circuitos radiantes: Flujos del Bazo y Triple Calentador

Circuitos radiantes: Flujos del Bazo y Triple Calentador

En el artículo anterior hablamos de los flujos Central y Gobernador, un par de vasos que trabajan juntos para ofrecernos principalmente protección energética y claridad. En el artículo de esta semana veremos otro par de circuitos que funcionan tanto de forma independiente como complementariamente el uno del otro y que ya conocemos ya que son también meridianos energéticos: se trata de los flujos del Bazo y del Triple Calentador.

Flujos del Bazo (izquierda) y Triple Calentador (derecha)

¿Meridianos o Circuitos Radiantes?

Como decíamos, estos dos flujos son polifacéticos y actúan como meridianos o como C.R. dependiendo del estado en el que se encuentren. Podéis repasar el artículo sobre el sistema de canales, donde hablábamos de todos los meridianos principales, pero mencionaremos aquí las características principales para que podáis ver el contraste de ambas funciones.

El flujo del Bazo, en su función como meridiano, se encarga de que podamos metabolizar tanto los alimentos que ingerimos como las emociones que consumimos; a nivel tanto físico como energético el meridiano del bazo nos ayuda a procesar y asimilar todo lo que llega a nosotros y entra en nuestro sistema. Como circuito radiante nos ayuda a cuidar de nosotros mismos e irradia la fuerza vital al tiempo que metaboliza las energías del cuerpo. Este circuito presenta un resplandor dorado con matices violáceos.

El Triple Calentador, como meridiano es un guerrero defensor que constantemente intenta defendernos de los innumerables peligros que amenazan a nuestro sistema energético y así se vincula al hipotálamo para trabajar con las glándulas suprarrenales con el fin de producir el cortisol y la adrenalina implicados en la respuesta de lucha o huida. En su función como circuito radiante, sin embargo, este flujo nos ayuda a centrarnos y calmarnos, así como a experimentar los cambios de forma positiva y con alegría en lugar de con estrés. Sin perder por completo su carácter de guerrero, como C.R. el Triple Calentador nos aporta resiliencia y fuerza en los momentos retadores de la vida. Se ve como un resplandor púrpura cuando funciona como circuito.

Técnicas para estimular los flujos del Bazo y del Triple Calentador

Para armonizar y activar los flujos del Bazo y del Triple Calentador podemos, como con el resto de circuitos, trazarlos; el del Bazo lo trazaremos en el sentido correcto del flujo pero el del TC es preferible recorrerlo en sentido inverso para extraer el exceso de energía que suele contener este flujo y relajarlo, de manera que deje de actuar como meridiano y entre en su función de circuito radiante.

El trazado del Bazo comienza en el dedo gordo de pie (ambos pies) y va subiendo por el empeine y la parte interna de las piernas hasta la ingle, pasa por el abdomen superior a ambos lados del ombligo (donde se conecta con el estómago, el bazo y el páncreas) y sigue ascendiendo por el torso para llegar a ambos lados de las axilas y bajar de nuevo un poco terminando en las costillas.

El trazado del Triple Calentador parte del dedo anular y sube por el brazo hasta el cuello, rodea la oreja por detrás y termina en la sien. Su trazado inverso iría entonces desde la sien hasta el dedo anular pasando por el cuello y recorriendo todo el brazo en sentido descendente.

Para estimular el circuito del Bazo podemos presionar y masajear suavemente los puntos neurovasculares asociados a este meridiano (puedes ver el esquema de los NV Points en este artículo: Los Puntos Neurovasculares), que están situados a ambos lados de la cabeza, justo por encima de la oreja, y en lo alto de la cabeza un poco por detrás del chakra de la corona.

Un ejercicio muy simple y a la vez agradable que sirve al circuito del Bazo es rascarse la espalda, pero también se puede usar la medicina energética con el ejercicio del auto-abrazo: esta sencilla técnica consiste en poner la mano izquierda en el brazo derecho en la zona justo por encima del codo, y el brazo derecho por delante del torso y por debajo del pecho descansando la mano derecha en el costado izquierdo por encima de la cintura; respiramos profundamente tres veces y alternamos. Este ejercicio conecta Bazo y Triple Calentador para que trabajen juntos al tiempo que relaja a ambos.

Para sedar el meridiano del Triple Calentador y estimular su lado radiante, podemos usar una técnica de medicina energética llamada TW Smoothy (suavizador del TC) que se realiza de la siguiente forma: ponemos los dedos suavemente sobre los párpados cerrados y los arrastramos hacia fuera en dirección a las sienes, donde nos detenemos un momento para respirar profundamente; luego deslizamos los dedos alrededor de las orejas (por encima y por detrás) mientras exhalamos lentamente, seguimos bajando por el cuello y descansamos las manos sobre los hombros justo a los lados del cuello, presionando un poco con los dedos mientras respiramos profundamente al menos dos veces; finalmente bajamos las manos lentamente hasta el pecho, donde las juntamos sobre el chakra corazón y volvemos a respirar profundamente.

Por último, otro ejercicio que beneficia al Triple Calentador en su función como circuito es el llamado Scapula squeeze, que consiste simplemente en extender los brazos a los lados formando un ángulo recto con el cuerpo, subir los antebrazos con las palmas hacia delante (se forma otro ángulo recto con cada brazo) y echar los codos un poco hacia atrás, con cuidado de no sobreestirar, de manera que las escápulas se acercan una a otra y se estiran los músculos del pecho abriendo espacio al chakra del corazón (esto además ayuda a que la energía de ese centro pueda circular mejor).

A partir de los siguientes artículos nos centraremos en flujos que actúan solo como circuitos radiantes y que son generalmente menos conocidos, por lo que los iremos viendo de uno en uno. Nos os perdáis el siguiente artículo donde hablaremos sobre el Flujo Regulador.

Circuitos Radiantes: flujos Central y Gobernador

Circuitos Radiantes: flujos Central y Gobernador

En el primer artículo de la serie descubrimos lo que son los Circuitos Radiantes y cómo podemos conectar con ellos de forma general. En éste empezaremos a verlos uno por uno, comenzando con un par que muchos ya conocéis por haberlo mencionado en anteriores artículos: son los llamados Flujo Central y Flujo Gobernador.

Flujos Central y Gobernador

Estos dos vasos los veremos juntos ya que en realidad nos son dos flujos independientes sino que se combinan para formar un solo circuito. La mayoría de los C.R. poseen un aspecto Yin (parte delantera del cuerpo) y un aspecto Yang (parte trasera), de la misma forma los flujos Central y Gobernador son los dos aspectos complementarios de un mismo circuito radiante.

Cuando estos flujos se encuentran en buenas condiciones, fortalecen y revitalizan a todo el sistema de canales, a todos los chakras y al aura en su totalidad; el C.R. que forman al combinarse calma el sistema nervioso, da seguridad y claridad, y protege contra las energías negativas ayudando a reforzar nuestro campo energético.

Flujo Central (izquierda) y Flujo Gobernador (centro y derecha)

El flujo Central comienza en el hueso público y va ascendiendo en línea recta hasta un punto situado en el hueco entre la barbilla y el labio inferior. El color asociado a este vaso es el amarillo limón y su energía está relacionada con la claridad y el sentirse centrado, con la sensación de que todo está bien y de que todo es exactamente como tiene que ser.

El flujo Gobernador comienza en el coxis y asciende a lo largo de la columna vertebral, recorre la cabeza en línea recta y pasando por la frente y la nariz termina en el punto entre la nariz y el labio superior. Este vaso se ve en un resplandor verde lima y la energía asociada a él es la del corage y la valentía de enfrentarse al mundo con fortaleza en los momentos difíciles, de dar la cara por nosotros mismos con entereza.

Técnicas para estimular los flujos Central y Gobernador

Para mantener sanos y vibrantes estos vasos podemos trazarlos en el sentido en el que fluyen, y funcionarán mucho mejor si los trazamos uno detrás de otro, primero el Central y después el Gobernador.

Existen también algunas técnicas sencillas de medicina energética que podemos usar para estimular este C.R. A continuación os menciono una para cada flujo.

Para la parte Yin (delantera) o Vaso de la Concepción, podemos usar la técnica de la cremallera o zip-up, que consiste fundamentalmente en recorrer el flujo desde su comienzo a su final con ambas manos situadas sobre el cuerpo (tocándolo o sin tocarlo, es vuestra elección) unidas por las puntas de los dedos; lentamente vamos ascendiendo y, cuando llegamos al final, con el pulgar y el índice de una mano hacemos un movimiento como si girásemos una llave en una cerradura.

El efecto de esta técnica es enormemente protector para el aura, es como si cerrásemos la cremallera de un traje anti energías negativas y ya nada perjudicial pudiera tocarnos. Es especialmente útil para las personas que se ven fácilmente afectadas por las energías del entorno, empáticos e individuos sensibles a la energía; si es tu caso te vendrá muy bien emplear esta sencilla técnica antes de entrar en contacto con una multitud.

Para la parte Yang (trasera) o Vaso Gobernador, además del trazado podemos usar la técnica del Spinal Flush, que normalmente hay que realizar con un compañero ya que se recorre toda la espalda. Desde la parte posterior del cuello vamos presionando suavemente y en círculo a ambos lados de la espina dorsal mientras descendemos hasta llegar al principio del flujo Gobernador en el coxis.

Esta técnica libera muchas energías estancadas en todo el sistema energético ya que los puntos que se tocan cuando se va descendiendo están conectados con todos los meridianos del sistema de canales.

En el siguiente artículo hablaremos de cómo conectar con otro par de circuitos radiantes que son, a su vez, meridianos energéticos: el Flujo del Bazo y el Flujo del Triple Calentador.

Circuitos Radiantes: las energías de la felicidad

Circuitos Radiantes: las energías de la felicidad

Quien más quien menos ha oído hablar de los siete chakras principales o centros energéticos y del sistema de canales o meridianos, vías de energía que recorren todo nuestro cuerpo etérico transportando la fuerza vital. Menos conocidos son los Circuitos Radiantes, también llamados “canales psíquicos” ya que a menudo están relacionados con los dones psíquicos, “flujos extraños” o “vasos extraordinarios”, como se los conoce en el ámbito de la medicina china.

Qué son los Circuitos Radiantes

Los C.R. son flujos energéticos al igual que nos meridianos pero la energía que transportan se mueve de forma mucho más flexible de manera que pueda acudir allá donde se la necesite. Antes de que existiera el sistema de meridianos eran los C.R. los que distribuían las energías por todo el cuerpo; algunos recorridos se hicieron tan regulares que acabaron fijándose en nuestro sistema dando lugar a los meridianos como hoy los conocemos.

Los C.R. son pues más antiguos, primarios, y las energías que distribuyen son las de la felicidad, la alegría y el gozo de la vida, la espontaneidad y la sanación. Cuando estos flujos fluyen con normalidad nos invade una sensación de vitalidad y sobrecogimiento, nos maravillamos y disfrutamos de la vida en todo lo que nos rodea.

Conectar con los Circuitos Radiantes

Aparte de los ejercicios y técnicas que más adelante veremos para movilizar estas energías en nuestro cuerpo, existen formas muy sencillas y naturales de conectar con los Circuitos Radiantes.

Enamorarse es una de las formas más efectivas de hacer que estas energías se pongan en marcha; cuando estamos enamorados nos sentimos elevados, felices, pletóricos y llenos de entusiasmo, el motivo es que están circulando en nosotros estas energías a través de los C.R. Lo mismo ocurre cuando nos liberamos de alguna carga y al hacerlo nos sentimos más livianos, cuando experimentamos una profunda gratitud o contemplamos la belleza sobrecogedora de una obra de arte, de la naturaleza o de cualquier cosa que nos haga sentir profundamente, que nos conmueva.

El disfrute de la vida y la alegría espontánea nos conectan con las energías de los C.R. por lo que reír a carcajadas, escuchar música que nos encante y bailar (ya sea suave o desenfrenadamente, como mejor nos haga sentir en ese momento), sonreír y amar en todos los sentidos y de todas las formas posibles son maneras de despertar estas energías y ponerlas a circular sanando todo nuestro sistema energético.

Conocer los Circuitos Radiantes

Algunos de los C.R. no os resultarán desconocidos pues ya los hemos mencionado en otros artículos; es el caso de los llamados Flujo Central y Flujo Governador, también conocidos como meridianos (aunque no lo son realmente) y como Vaso de la Concepción y Vaso Gobernador. También conocéis ya los flujos del Bazo y del Triple Calentador, que sí actúan como meridianos o como circuitos radiantes según sea el estado en el que se encuentren.

Los menos conocidos ya que solo funcionan como C.R. son el Flujo Regulador, el Flujo del Puente, el Flujo del Cinturón y el Flujo Penetrante. A lo largo de los siguientes artículos los iremos observando uno a uno con más detalle y veremos qué técnicas específicas podemos usar en cada caso para activarlos y mantenerlos radiantes.

Los puntos neurovasculares (NV)

Los puntos neurovasculares (NV)

*The English version of this article has been translated automatically and without revision. Sorry for any mistakes you may encounter.

En la serie anterior de artículos hablamos del sistema de canales, qué son los meridianos y qué energías transportan, aprendimos a testarlos para comprobar si la energía fluye adecuadamente por ellos o presentan bloqueos, y finalmente vimos la forma en que podemos limpiarlos, recargarlos y mantenerlos en buen estado. Este nuevo artículo lo dedicaremos a los Puntos Neurovasculares (NV), que están estrechamente relacionados con los meridianos del sistema de canales.

Los Puntos Neurovasculares (NV) son, como su nombre indica, puntos situados en distintas partes de la cabeza, comunican los meridianos con nuestro sistema nervioso ya que son puntos reflejo entre ambos sistemas. Esto significa que, cuando tratamos un punto neurovascular concreto, estamos estimulando al meridiano asociado a este punto y, por tanto, también a los órganos relacionados con ese canal.

A continuacion veréis un dibujo donde aparecen los 14 Puntos NV. Están numerados de manera que se puede trazar un recorrido ordenado por la cabeza siguiéndolos todos y tratando, por tanto, todos los meridianos; el proceso es parecido a trazar los meridianos seguidos según la rueda de meridianos que os expliqué en el artículo anterior, solo que en este caso nos restringimos al área de la cabeza.

 

Pero estimular los meridianos energéticos no es el único uso que se puede dar a estos Puntos NV; al estar conectados con el sistema nervioso podemos liberar estrés en una situación determinada e incluso reprogramar nuestra respuesta mental y emocional a una situación recurrente que puede proceder de un trauma pasado o de un hábito o patrón instalado en nuestro sistema energético. Problemas diversos y dificultades emocionales se pueden enfrentar mejor si usamos los Puntos NV. Esto se consigue usando fundamentalmente los puntos de máximo estrés situados sobre las cejas (nr. 6 en el dibujo).

El motivo de que pulsar estos puntos funcione sobre nuestra respuesta psico-emocional es, simplificando un poco, que sostener esos puntos durante unos minutos hace que la sangre vuelva a los lóbulos frontales; el electromagnetismo de nuestros dedos provoca el movimiento de energía que a su vez activa la circulación sanguinea en la zona. Cuando nos encontramos en estado de estrés o nos enfrentamos a una situación que dispara un patrón negativo derivado de un trauma pasado, la parte más primaria del cerebro toma el mando activando la respuesta de lucha o huida para asegurar nuestra supervivencia; esto ya no es necesario en la mayoría de las situaciones que encontramos en nuestra vida diaria. El traer la sangre de vuelta a los lóbulos frontales devuelve el control a la parte del cerebro que nos permite analizar la situación con calma y conciencia en lugar de reaccionar instintivamente, así como verla desde una perspectiva más realista y menos teñida del drama asociado al trauma o a los patrones negativos.

A continuación veremos cómo tratar estos puntos tanto en el caso de que queramos estimular los meridianos como en su uso para liberar estrés y reprogramarnos, pero antes…

Un poco de historia

A principios de los años 30s, el kiropráctico inglés Terrance J. Bennett descubrió los que pasaron a llamarse Bennett Reflexes, unos puntos reflejo en la cabeza que afectaban la circulación del sistema vascular de distintos órganos y glándulas en todo el cuerpo; descubrió que al estimular estos puntos aumentaba la circulación sanguínea en los órganos asociados, lo que derivaba en un aumento del flujo de nutrientes y oxígeno con la consiguiente mejora del funcionamiento del órgano en cuestión.

Unos años más tarde, el Dr. George Goodheart, fundador de la Kinesiología Aplicada, observó que estos puntos también afectaban positivamente al funcionamiento de músculos y articulaciones. Cruzando referencias con la acupuntura china, descubrió la asociación de los meridianos de energía, los órganos y músculos/articulaciones asociados a los canales, con los que se pasaron a llamar Puntos Neurovasculares.

Durante décadas, el estudio de estos puntos y su uso se ha ido desarrollando para tratar las más diversas dolencias y problemas de salud física, pero también para mantener el bienestar energético a nivel etérico, emocional y mental.

Sanación por medio de los Puntos NV

Como mencionaba anteriormente, los puntos se pueden recorrer todos siguiendo un camino con objeto de realizar una “puesta a punto” de todos los meridianos, pero también podemos tratar solo los puntos relacionados con meridianos donde hemos encontrado desequilibrio. Para ello, podemos utilizar el test de los dedos que os explicaba en el segundo artículo sobre los meridianos (o cualquier otro método que os funcione bien para determinar el estado de los canales); una vez identificados los meridianos a sanar, localizamos los puntos asociados a éstos y los tratamos uno a uno.

El modo de sostener los Puntos NV es sencillo, basta con ejercer una presión suave durante 2 o 3 minutos en el punto en cuestión, utilizando las yemas de los dedos (uno o varios, como os sintáis más cómodos) o un cristal pulido de forma ovalada o redonda; el tipo de piedra depende de vuestras preferencias en cuanto a la vibración energética que a cada uno le vaya mejor, pero si no queréis equivocaros os aconsejo un cristal de cuarzo, tiene una vibración muy alta y es tremendamente sanador.

 

Si combináis el Punto NV a tratar con los puntos de máximo estrés, el tratamiento será más efectivo. También puede ser de gran ayuda para la efectividad del ejercicio sostener primero el punto linfático de estrés (nr. 14 en el dibujo) para abrir la energía y estimular la circulación de la sangre, y después sostener el punto que queráis tratar.

Manejo del estrés con los Puntos NV

En cuanto a su uso como reprogramador de patrones y para el manejo de las situaciones de estrés, os propongo el siguiente ejercicio:

Traemos a la mente un momento de saturación emocional que hayamos vivido, o una situación muy estresante que provoque en nosotros una respuesta negativa, o también podemos pensar en una crisis actual, una mala situación por la que estemos pasando en el presente. Podemos puntuar el grado de estrés que asociamos a ese recuerdo o imagen o situación en una escala de 0-5 donde 5 es el máximo grado de incomodidad. Esto no es absolutamente necesario, sirve para comprobar nuestro avance más adelante.

Colocamos los dedos de ambas manos en los puntos NV sobre las cejas (marcados en el dibujo con el número 6), de manera que las yemas de los dedos toquen los puntos de máximo estrés y los pulgares caigan sobre las sienes, por donde pasa el meridiano del Triple Calentador. Mantemos esta posición simplemente sujetando los puntos, no es necesario masajear o pulsar o hacer “tapping” sobre ellos, durante unos 3-5 minutos mientras pensamos en la situación de estrés.

También puede ser otra persona la que nos sujete los puntos NV de la frente, especialmente en caso de que aquello en lo que estamos pensando tenga una carga excesivamente emocional para nosotros o nos resulte extremadamente estresante; en ese caso puede ser de ayuda contar con el apoyo de otra persona. Si lo hacemos nosotros mismos, una variante del ejercicio consiste en cubrir la frente con una mano de manera que toque los dos puntos de máximo estrés y colocar la otra por encima de la nuca, en el punto linfático de estrés (marcado en el dibujo con el número 14).

Tras 3 o 5 minutos realizando este sencillo ejercicio, probablemente notaremos una mengua considerable del estrés que nos provoca pensar en esa situación. Podemos repetirlo cuantas veces queramos y durante varios días; cada vez que lo hagamos, podemos puntuar el grado de incomodidad que nos provoca para comprobar nuestro avance en la respuesta a ese estímulo. Dependiendo de la gravedad de asunto que estamos tratando y de la carga emocional que tenga para nosotros tardaremos más o menos en liberar el estrés asociado a ese recuerdo o a esa situación de conflicto, pero por poco que consigamos disminuirlo ya valdrá la pena, ¿no os parece?

 

 

 

Meridianos (III). Cómo armonizarlos

Meridianos (III). Cómo armonizarlos

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Si habéis estado siguiendo la serie de artículos sobre los meridianos, ya sabéis cómo localizarlos, cómo nos afecta su funcionamiento y cómo podéis testarlos para descubrir en qué estado se encuentran. Para los que acabáis de llegar y queréis poneros al día, aquí os dejo los enlaces a los dos artículos anteriores:

Meridianos (I) Cómo conocerlos
Meridianos (II) Cómo revisarlos

En este último artículo veremos cómo limpiarlos y cómo hacerles, por así decirlo, una «puesta a punto» que los mantenga sanos.

Puntos reflejos neurolinfáticos

Si de limpieza se trata, hay que empezar hablando del sistema linfático. Todo el mundo conoce el sistema circulatorio, pero fuera del área de la sanación he encontrado que poca gente conoce realmente qué es y cómo funciona el sistema linfático. Éste forma parte del sistema inmunitario y se asemeja al circulatorio, ya que también se extiende por todo el cuerpo, pero en lugar de transportar sangre transporta linfa (una sustancia blanquecina producto del exceso de líquido que sale de los capilares sanguíneos y que se compone principalmente de glóbulos blancos, lípidos, gérmenes y restos metabólicos).

El sistema linfático no dispone de un órgano que bombee como el corazón, se activa por el pulso arterial, la actividad muscular y la compresión del tejido al presionar desde el exterior. Esto significa que, si no nos movemos, la linfa no se mueve, y en las vidas sedentarias que llevamos la mayoría, esto es exactamente lo que ocurre la mayor parte del tiempo; las sustancias tóxicas que el cuerpo debería expulsar se quedan acumuladas en nuestro sistema linfático provocando todo tipo de problemas; todos esos aditivos que ingerimos en los alimentos procesados (por mencionar solo una parte) se quedan en nuestro cuerpo de manera que nuestro organismo tiene que lidiar con más y más veneno contando con unos recursos cada vez más débiles.

La presión en los puntos neurolinfáticos (NL) pone a circular la linfa para ayudar a nuestro organismo a deshacerse de los tóxicos. Esto no solo funciona a nivel físico sino también etérico, donde se encuentran los meridianos; es por ello que, al trabajar con los puntos NL, liberamos la toxicidad de los canales, tanto a nivel químico como energético (energías negativas procedentes de emociones y pensamientos negativos).

A continuación os paso la imagen de los puntos NL correspondientes a cada meridiano (marcados con puntos verdes en cada dibujo). Para verlos con más detalle podéis clicar en la imagen y los podréis observar por separado.

El uso de la técnica

El tratamiento de esos puntos NL es manual, podéis utilizar el dedo índice o corazón (o ambos) y masajearlos suavemente con un pequeño movimiento circular en el sentido de las agujas del reloj.

Si duelen o molestan significa que hace falta estimularlos, continuad masajeándolos con firmeza pero suavidad. No os aconsejo tratar más de tres puntos NL (o grupos de puntos) al día porque se liberan demasiadas toxinas y puede ser demasiado para procesarlo, es mejor ir variando y tratar un par distinto cada día, ir observando vuestras reacciones y adaptar vuestra rutina.

Limpieza del meridiano

Una vez liberados los tóxicos, es conveniente hacer la limpieza de los meridianos. Ya conocéis el trazado de cada canal, dónde empieza y dónde termina cada uno. Para limpiar un meridiano lo recorremos en el sentido inverso a su flujo normal, es decir, empezamos por el final (en el dibujo, el punto azul más claro) y lo vamos recorriendo hasta el principio (en el dibujo, el punto azul más oscuro).

Antes de trazarlo es conveniente frotar las palmas para estimular los palmochakras, ya que éstos son los que van a arrastrar la energía negativa que haya en el meridiano y sacarla hacia fuera. Una vez trazado al revés, sacudimos las manos para librarnos de los restos energéticos densos que hayan podido quedar enganchados.

El cuerpo etérico, como ya visteis en el artículo sobre las capas del aura, se extiende desde la piel hasta unos 1.25 – 5 cm más allá de ésta, por lo que el recorrido podéis hacerlo rozando o sin rozar el cuerpo, justo por encima de éste.

Tras recorrer el meridiano al revés, lo trazamos dos o tres veces en el sentido del flujo habitual, empezando por el punto inicial (azul oscuro) y terminando por el punto final (azul claro) para energizarlo y restaurar la circulación de energía a lo largo del canal en el sentido correcto.

Esto podéis hacerlo con los meridianos que hayan dado negativo en el test o cuando tenéis algún problema con un órgano o un músculo; si tenemos dolor de estómago porque una comida nos ha sentado mal, podemos tratar el meridiano del estómago, si estamos resfriados podemos tratar el meridiano del pulmón, si estamos muy cansados podemos tratar el del riñón para obtener energía extra, etc…

Recordad nunca trazar al revés el meridiano del corazón, como apuntaba en el primer artículo de la serie, pues podría afectar negativamente el funcionamiento del órgano asociado. El Triple Calentador, en cambio, siempre podéis trazarlo al revés para sedarlo pues normalmente siempre tiene un exceso de energía y rara vez le hará falta energizarse.

Mantenimiento de los meridianos

Ahora que hemos limpiado los meridianos que teníamos obstruidos, queremos mantenerlos sanos para que, en la medida de lo posible, no vuelvan a obstruirse. Los canales son muy susceptibles de sufrir todo tipo de problemas ya que constantemente transportan energías tanto positivas como de baja frecuencia o negativas. Por eso es importante tratarlos regularmente, no nos sirve hacerles una limpieza y olvidarnos porque pronto volverán a llenarse de sustancias tóxicas. Algunos bloqueos incluso serán más graves y no podremos solucionarlos solo con estos ejercicios sino con una limpieza más profunda, pero con estas técnicas podemos al menos mantenerlos en el mejor estado posible por nosotros mismos.

Los meridianos funcionan con un ritmo de manera que cada dos horas uno de ellos recibe más energía que el resto. No hay en este artículo espacio para hablar de ello en profundidad pero sí os puedo comentar que una técnica para mantener la salud de nuestros canales consiste en trazar todos los meridianos seguidos, según el orden de la llamada «rueda de los meridianos».

 

Cada meridiano se traza una sola vez y en el sentido del flujo normal de energía (del punto 1 al final). Empezamos con el meridiano dominante a la hora en que hacemos el ejercicio y vamos recorriendo toda la rueda para acabar repitiendo el primero. Por ejemplo, si son las 09.30 de la mañana cuando empezamos el ejercicio, trazamos primero el meridiano del bazo, luego pasamos al del corazón, después el intestino delgado, la vejiga, etc. hasta llegar al meridiano del estómago y acabar repitiendo el trazado del bazo.

Esta técnica es más completa y efectiva si tanto al principio como al final trazamos los llamados «meridiano central» y «meridiano gobernador». Éstos en realidad no son meridianos sino circuitos radiantes y no los he incluido en esta serie porque más adelante dedicaremos un artículo a hablar detalladamente sobre estos flujos, pero tenéis una imagen con el trazado en el primer artículo de la serie. En nuestro ejemplo la secuencia completa sería entonces la siguiente:

Central–Gobernador–Bazo–Corazón–Intestino delgado–Vejiga–Riñón–Pericardio–Triple calentador–Vesícula–Hígado–Pulmón–Intestino grueso–Estómago–Bazo–Central–Gobernador.

Uso de cristales

Para aquellos que trabajéis con cristales o simplemente os guste usar la energía de las piedras, podéis utilizarlas para hacer el trazado de los meridianos. Para arrastrar las energías negativas hacia fuera os recomiendo la turmalina negra, que funciona muy bien a la hora de limpiar energías negativas de cualquier tipo; el trazado inverso del meridiano que estéis tratando será aún más efectivo si os valéis del poder de esta piedra.

A la hora de energizar y armonizar los meridianos trazándolos en el sentido del flujo normal de su energía, os recomiendo usar el cuarzo transparente, pues tiene una frecuencia muy alta que puede ayudar a sanar considerablemente el canal que estéis tratando. Con ese cristal nunca os podéis equivocar, su energía es tan pura y sanadora que lo podéis usar en todo momento y para multitud de propósitos.

Por último solo considerar el cristal en sí: se recomienda un cristal pulido que podáis deslizar más fácilmente (aunque se puede hacer el trazado sin rozar la piel, un cristal con puntas o picos  estaría «arañando» el cuerpo etérico y ésa no es la idea). Yo prefiero utilizar piedras con forma de huevo o esferas, y existen varitas de sanación que tienen por un lado un cuarzo romo, generalmente una esfera y que se pueden sujetar muy cómodamente para hacer el trazado.

Al final se trata de que os sintáis cómodos con los instrumentos que utilicéis, ya sean cristales o las yemas de los dedos o las palmas de las manos. Mi consejo es que probéis distintas formas y técnicas, observéis vuestras reacciones y os quedéis con lo que mejor os funciona.

Meridianos (II). Cómo revisarlos

Meridianos (II). Cómo revisarlos

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En el artículo anterior vimos qué son los meridianos, dónde se encuentran y cómo trabaja cada uno según la energía que transporta y las partes del cuerpo físico que rige y afecta. El buen o mal funcionamiento de estos canales energéticos no solo puede afectar al plano físico sino también a otras áreas de la vida a través del impacto en los planos emocional y mental.

Mantener los meridianos en buen estado es primordial para conseguir que la energía que captamos a través de los chakras se distribuya correctamente por todo nuestro sistema energético haciendo que todo fluya de forma armoniosa. Para ello debemos determinar si tenemos bloqueos en nuestro sistema de canales, disolverlos y permitir que la energía fluya de nuevo por los meridianos.

En este artículo quiero enseñaros cómo hacerlo para que podáis, de forma sencilla, mantener vuestros canales en el mejor estado posible.

Revisión de meridianos

Hay distintas formas de determinar si existen bloqueos en los meridianos; los que canalizáis podéis obtener la información de la forma habitual, los que no, podéis hacer vuestro diagnóstico utilizando la prueba del músculo junto con los puntos de alarma que os comento ahora.

Los meridianos están encargados de suministrar energía a los músculos, si un meridiano está débil no llevará suficiente energía al músculo y éste cederá con facilidad; en cambio si el meridiano que testamos está sano y fuerte, el músculo aguantará la presión sin problema.

Dependiendo del meridiano se usan distintas formas (separar el brazo del cuerpo, bajar el brazo desde un ángulo recto, etc…) pero existe un test general que se puede usar para todos los canales, y que cosiste en, desde una posición del brazo extendida hacia el lado formando ángulo recto con el cuerpo, intentar bajar el brazo de la persona con una presión moderada. Si baja fácilmente, el meridiano no está suministrando suficiente energía; si se mantiene firme, el canal está en buenas condiciones, fuerte y sano.

Pero si el test es siempre el mismo, ¿cómo sabemos qué meridiano estamos consultando? Aquí es donde entran los puntos de alarma.

Cada meridiano posee lo que llamamos un «punto» de alarma, un punto clave que indica el estado del canal. Antes de hacer el test presionamos brevemente el punto de alarma para hacer saber al cuerpo qué meridiano estamos testando, por decirlo de forma simplificada. Tras tocar el punto de alarma aplicamos presión sobre el brazo y, como indicaba antes, si se mantiene firme significa que el meridano está fuerte y si cede fácilmente implica bloqueos o debilidad en la energía del canal.

Autotest de meridianos

Para aquellos que os estéis preguntando ¿qué pasa cuando quiero testar mis propios meridianos y no tengo quien me ayude con la prueba del brazo?, os puedo mencionar dos opciones para hacer el test sin ayuda de un compañero:

  • Uso del peso

Este tipo de test se vale de un peso que ofrezca resistencia, como una pesa de mano. En lugar de poner el brazo en ángulo recto, lo pegáis al cuerpo y, sujetando la pesa, intentáis separar el brazo tras pulsar el punto de alarma.

Si podéis subir el brazo recto sin problema hasta formar un ángulo recto, el meridiano está fuerte; en cambio si os cuesta más trabajo de lo normal subir la pesa, el canal está débil.

  • Uso de los dedos

Otra forma de hacer el test del músculo es una técnica sencilla y eficaz que aprendí recientemente en Holanda y que me ha dado muy buenos resultados, se trata de una variación del test muscular del aro o de la pinza y consiste en utilizar los dedos en lugar del brazo; con la mano izquierda se juntan las yemas del pulgar y el índice, con la mano derecha se colocan pulgar sobre pulgar e índice sobre índice como veis en la foto (esta posición es para diestros, si eres zurdo lo harías al revés, los dedos de fuera son los de la mano dominante que ejercerá presión, y los de dentro los de la mano no dominante que actuará como el brazo en la prueba que vimos anteriormente).

Tras presionar el punto de alarma, nos colocamos en esta posición e intentamos separar los dedos que están juntos por las yemas mientras los de fuera ejercen una presión moderada. Si podemos separarlos fácilmente, el meridiano está fuerte, si no conseguimos abrirlos del todo sino tan solo unos  milímetros, el canal está débil.

Podéis probar esta técnica haciendo un par de preguntas obvias y viendo cómo reaccionan los  músculos. La primera vez que usé esta técnica la probé preguntando «¿Me llamo Eva?», y los dedos se separaron sin esfuerzo, luego pregunté: «¿puedo volar?», y me sorprendió que, por mucho que me esforzara, no conseguía separarlos más que un milímetro.

Si os mantenéis abiertos a recibir la respuesta correcta (esto es, si evitáis que vuestra mente, el deseo de una determinada respuesta y vuestras propias inclinaciones interfieran), esta técnica funciona perfectamente y puede ser muy fiable. Podéis usarla de múltiples maneras, por ejemplo para testar alimentos y ver cuáles os perjudican y cuáles os benefician (colocando las manos cerca del alimento al hacer el test) o para revisar rápida y fácilmente el estado de vuestros chakras, para lo cual podéis colocar las manos cerca del centro energético que queréis revisar.

Personalmente estoy encantada con este método, es fácil, rápido y tan discreto que lo podéis usar en cualquier momento y lugar (por ejemplo en el supermercado mismo, antes de comprar algo que os va a perjudicar o en un restaurante antes de pedir algo que os podría sentar mal).

A continuación os dejo una imagen de todos los meridianos con sus puntos de alarma para que podáis testarlos vosotros mismos (si pulsáis la imagen podréis ver cada uno de ellos con más detalle).

Ahora ya sabéis cómo detectar si vuestros meridianos están débiles y obstruidos o sanos y fuertes. En el siguiente y último artículo de esta serie sobre los canales aprenderemos a limpiar y desbloquear los que hayan dado resultado negativo y estén débiles, y también veremos cómo mantenerlos sanos de forma regular haciéndoles el trazado.

Meridianos (I). Cómo conocerlos

Meridianos (I). Cómo conocerlos

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Muchos habréis oído hablar de los meridianos como unas líneas de energía que recorren nuestro cuerpo, pero ¿qué son exactamente?, ¿cuál es su razón de ser?, ¿en qué nivel de nuestro campo energético se encuentran? y ¿cómo nos afecta su estado?, son preguntas cuya respuesta mucha gente probablemente desconoce. En esta serie de artículos trataré de contestar a estas cuestiones y, lo más importante, os contaré cómo saber cuándo un meridiano no está en buen estado y qué podéis hacer vosotros mismos para mejorarlo, haciendo que todo funcione mejor a distintos niveles.

Qué son

Los meridianos son, como apuntaba al principio, líneas de energía o más concretamente caminos ya trazados que la energía sigue a lo largo y ancho de nuestro cuerpo. Forman el sistema de canales y se encuentran en el nivel de la primera capa del aura, el cuerpo etérico, por lo que su estado repercute fácil y rápidamente en el nivel físico.

Aunque en realidad se trata de un solo meridiano muy extenso, para trabajar con él lo consideramos dividido en doce partes o doce meridianos principales, que nombro a continuación y de los que os hablaré más adelante uno por uno. Al final del artículo añado un cuadro con todos los meridianos para que los veáis en conjunto.

Merdiano del Bazo

Meridiano del Corazón

Meridiano del Intestino Delgado

Meridiano de la Vegija

Meridiano del Riñón

Meridiano del Pericardio

Meridiano del Triple Calentador

Meridiano de la Vesícula

Meridiano del Hígado

Meridiano del Pulmón

Meridiano del Intestino Grueso

Meridiano del Estómago

Cuando se trabaja con los meridianos, normalmente se considera también a los llamados Meridiano Central y Merdidiano Gobernador, que en realidad no son meridianos sino circuitos radiantes (se les llama también Vaso de la Concepción y Vaso Gobernador). Ya que en un artículo posterior os hablaré de los circuitos radiantes, no entraré en detalles sobre ellos en este artículo pero sí los mencionaré puntualmente.

Nacimiento de los meridianos

Un aspecto que puede resultar curioso sobre estas líneas de energía es que no siempre estuvieron ahí, se fueron creando y consolidando desde un estado previo que es el de los llamados Circuitos Radiantes, según la medicina clásica china también conocidos desde la antigüedad como Flujos Extraños o Vasos Extraordinarios.

No me extenderé ahora sobre estos flujos energéticos, pero baste decir que, hace milenios cuando los meridianos aún no existían, las energías en nuestro cuerpo etérico se movían espontáneamente allá donde fueran requeridas, así viajaban libremente por nuestro cuerpo sanando, energizando, calmando o inyectando vigor según fuera necesario.

A lo largo de nuestra evolución energética, estos recorridos de la energía se fueron repitiendo una y otra vez hasta ir consolidándose como caminos, dando lugar a los meridianos que ya conocemos; es como si atravesáramos un prado y lo hiciéramos tantas veces por el mismo sitio que acabáramos trazando una senda en el paisaje.

Conocer los meridianos

Sin excederme en detalles sobre cada uno de los meridianos (porque el artículo se haría interminable de tanto como hay para decir de ellos), trataré de ofrecer una idea general de cada canal, así como contaros qué tipo de trabajo realiza cada uno y qué partes de nuestro cuerpo afecta su buen o mal funcionamiento.

El Meridiano del Bazo es la línea energética que se extiende desde el dedo gordo del pie (base de la uña) hasta el costado del pecho, y gobierna el bazo y el páncreas, por lo que está estrechamente relacionado con el metabolismo; si este meridiano no fluye correctamente, no podemos metabolizar bien, no solo los alimentos sino también las emociones, pensamientos, nuevas energías, etc. al mismo tiempo que afectará a la asimilación de información y los procesos cognitivos. Está también relacionado con el sistema inmunológico e influye en el sistema digestivo y el aparato reproductor femenino.

Aunque este canal sea clave en nuestro metabolismo, es mucho más que un metabolizador energético… Donna Eden lo compara con una madre que cuida de toda su familia y se asegura de que todos están bien nutridos, y es que este meridiano realmente cuida de que todos los demás tengan suficiente energía para funcionar correctamente y estén en armonía entre sí; cuando esto no ocurre, el Meridiano del Bazo moviliza a todo el sistema energético para solucionar la situación. Por eso es de suma importancia que este canal se mantenga en buen estado.

El Meridiano del Corazón es el más corto, recorre el brazo desde el centro de la axila hasta el dedo meñique en el lado radial, y gobierna al corazón, como órgano y como centro energético, además del sistema circulatorio sanguíneo. Éste es el único meridiano que no se puede trazar al revés (más adelante os hablaré del trazado de los meridianos para su limpieza y recarga). Para la medicina china tradicional, es la casa de la mente y se relaciona con el cerebro.

Su estado determina cuán conectados estamos con nuestras propias emociones y sentimientos; si este meridiano transporta poca energía, puede faltarnos inspiración y no ser totalmente conscientes de lo que sentimos, mostrando frialdad o desinterés ante los estímulos externos. Por el contrario, cuando este meridiano transporta demasiada energía estaremos emocionalmente erráticos y el exceso de inventiva podría ocasionarnos problemas para distinguir entre la imaginación y la realidad. De aquí proceden los estados de ánimo y sus cambios.

El Meridiano del Intestino Delgado se inicia en el dedo meñique y recorre el brazo pasando en zig-zag por el omóplato y terminando enfrente de la oreja. Gobierna el intestino delgado pero tiene una gran influencia en todo el sistema digestivo, además de afectar directamente a los tejidos blandos y a la linfa y la sangre en su transporte de nutrientes y desintoxicación del cuerpo. Posee funciones expresivas y comunicativas, por lo que juega un importante papel en la expresión de la creatividad.

Este meridiano absorbe el exceso de energía en el corazón y guarda relación con nuestra capacidad de discernimiento, claridad mental y juicio. Cuanto más obstruido o perjudicado esté este meridiano en nuestro sistema de canales menos seremos capaces de distinguir los distintos aspectos de una situación y menor capacidad tendremos para tomar decisiones acertadas. Este canal energético está también encargado de la estabilidad de nuestra emotividad y nuestra capacidad para mantenernos en calma.

El Meridiano de la Vejiga es el más largo, recorre todo el cuerpo desde el lacrimal, pasando por lo alto de la cabeza y por toda la espalda bajando por la parte trasera de las piernas para terminar en la punta del dedo pequeño del pie. Gobierna la vejiga, regula el funcionamiento del sistema nervioso autónomo e influye directamente sobre los nervios simpáticos y parasimpáticos.

Este meridiano está relacionado con nuestros miedos más profundos, por lo que en una situación de intenso miedo o de enfrentamiento con una fobia (que supone un temor muy profundo y arraigado) puede verse muy perjudicado; también está conectado con nuestras dudas e incapacidad para tomar decisiones, así como con aspectos tales como la falta de ética, los celos, la sospecha y la envidia cuando la energía sana no fluye adecuadamente por él.

El Meridiano del Riñón parte del centro de la planta del pie, rodea el hueso del tobillo y sube por las piernas y torso para terminar justo debajo de los huesos centrales de la clavícula. Gobierna los riñones y los órganos sexuales, de manera que transporta energía sexual y controla las funciones sexuales y reproductivas. También gobierna el sistema óseo y la espina dorsal.

Este meridiano, según la medicina tradicional china, contiene la esencia que nos conecta con nuestros ancestros y que perdura en nosotros. El estado de este canal energético influye en nuestra energía vital y sexual, pero también afecta a nuestra memoria a largo plazo, así como al equilibrio hormonal, la fertilidad y la salud de huesos y cerebro. Son propias de este meridiano energías relacionadas con el coraje y el valor, el liderazgo y el uso de la voluntad (falta de todo ello si el canal se encuentra obstruido o falto de energía).

El Meridiano del Pericardio recorre todo el brazo desde la zona del corazón, pasando por la axila y la cara interior del brazo hasta el final del dedo medio. Se le llama también Protector Cardiaco porque, al igual que el pericardio físico es una membrana que protege al corazón, este meridiano protege al meridiano cardiaco de emociones negativas que pueden llegar de otros puntos, como la ira del hígado, el miedo de los riñones o la pena de los pulmones.

Como parte de su labor protectora, el Meridiano Pericardio guarda la barrera de nuestra intimidad, regulando lo que puede o no salir al exterior así como lo que puede o no entrar desde el exterior. La energía que transporta está relacionada con los sentimientos amorosos vinculados al sexo, de manera que vincula la actividad sexual con emociones más elevadas.

El Meridiano del Triple Calentador parte del dedo anular y sube por el brazo hasta el cuello, rodea la oreja por detrás y termina en la sien. Está vinculado al hipotálamo y trabaja con las glándulas suprarrenales para producir cortisol y adrenalina, ya que es el responsable de nuestra respuesta de lucha o huida. Donna Eden lo identifica con la figura del Guerrero, es el meridiano encargado de nuestra supervivencia, de identificar y destruir a los invasores del sistema físico y energético, y de responder al estrés.

El problema en los tiempos actuales es que vivimos en una constante situación de estrés, ya sea por el trabajo, el ritmo de vida acelerado y los problemas que constantemente tenemos que resolver, como por la contaminación que respiramos y que entra en nuestro sistema a través de la respiración y los aditivos químicos que ingerimos con los alimentos procesados. Todo esto hace que el meridiano del Triple Calentador se encuentre en continuo estado de alerta; cuando esto ocurre, que es la mayor parte del tiempo, éste toma energía de todos los demás meridianos (excepto del corazón, ya que moriríamos) para movilizarse contra la amenaza del momento, con el consiguiente detrimento del equilibrio de todo el sistema de canales. Esto hace imprescindible que mantengamos “relajado” a este guerrero energético indicándole que todo está bien, más adelante os enseñaré cómo.

El Meridiano de la Vesícula es uno de los más largos, recorre todo el cuerpo empezando por el extremo del ojo, zigzagueando por la cabeza y por el tronco, bajando por las piernas y terminando en el cuarto dedo del pie (junto al pequeño). Gobierna la vesícula biliar, considerada sede del coraje y la decisión, y trabaja conjuntamente con el sistema linfático para limpiar las toxinas del organismo (a nivel físico, químico y energético).

Junto con el hígado, este meridiano está relacionado con la toma de decisiones, en este caso a corto plazo (mientras que el meridiano del hígado planea a medio y largo plazo). Las energías que transporta también guardan relación con el enojo; recordad algunas expresiones que mencionan la bilis, fluido que se segrega en la vesícula.

El Meridiano del Hígado alberga, según la filosofía china, el Hun o espíritu, nuestra parte inmortal. Comienza en el dedo gordo del pie (base de la uña) y sube por el dorso del pie y por la cara interior de la pierna hasta el bajo abdomen, donde traza una línea curva hasta debajo del pecho en el lado opuesto a donde se inició. Gobierna el hígado, purificador y desintoxicador de la sangre, y regula el Chi al tiempo que acumula energía. También gobierna la sinergia entre el sistema digestivo y el aparato respiratorio.

Este meridiano es especialmente sensible respecto a ciertas emociones negativas como la ira, la frustración, los celos y el rencor, por lo que debemos tener cuidado con estas emociones si queremos mantener la salud de este canal. La energía que transporta se asocia a los inicios e influye en nuestra creatividad e intuición. Cuando tomamos decisiones ponemos a trabajar a este meridiano junto con el de la Vesícula Biliar; la vesícula se encarga de las decisiones inmediatas mientras que el hígado planea a medio y largo plazo.

El Meridiano del Pulmón se extiende por la cara interior del brazo empezando en el pecho (un poco por debajo de la clavícula) y terminando en la base de la uña del pulgar. Gobierna no solo los pulmones sino todo el sistema respiratorio, administrando la respiración y regulando el Chi que penetra en nuestro cuerpo a través de ésta.

La energía que controla este meridiano está relacionada con la rigidez tanto física como emocional y mental, por lo que conviene mantener este canal en buen estado si queremos disfrutar de una mayor flexibilidad en todos los sentidos. También maneja sentimientos de pérdida, por lo que cuando perdemos a una persona querida es muy beneficioso tratar este meridiano para poder aceptar y afrontar la pérdida lo mejor posible.

El Meridiano del Intestino Grueso parte del dedo índice y recorre el brazo hasta el hombro, toca un punto de la espalda para volver al cuello y por la cara llegar hasta la nariz. Este meridiano gobierna el intestino grueso y la función de absorción de líquidos y eliminación de residuos, además de ayudar a las funciones pulmonares.

La energía de este meridiano está relacionada con el desapego, con dejar ir lo que ya no nos sirve o nos daña, lo que es innecesario para nuestro desarrollo o nos perjudica, como malos pensamientos, energías negativas de todo tipo, sentimientos dañinos… y también limita las acciones de energías negativas que vienen del pasado como recuerdos dolorosos o remordimientos.

El Meridiano del Estómago recorre todo el cuerpo de la cabeza a los pies; partiendo de los pómulos rodea la cara, baja por el torso y la parte delantera de las piernas para acabar en el segundo dedo del pie. Gobierna el estómago y las funciones digestivas, ya que es el responsable de nuestra nutrición, tanto física como emocional e intelectual.

Donna Eden lo llama el “worrier” (el que se preocupa) ya que cuando nos preocupamos en exceso es éste el meridiano que resulta más perjudicado. Este canal energético también está relacionado con la construcción de nexos, con lo social, y de su estado depende si tenemos problemas para desarrollar relaciones y nos mostramos introvertidos o por el contrario construimos nexos sólidos y relaciones sanas con facilidad. Este meridiano también se encarga de nuestra capacidad para mantener una visión realista del entorno y de nuestra relación con él.

 

Ahora que conocéis un poco mejor cada meridiano, os enseñaré a testarlos para saber si están fuertes y llenos de energía o debilitados, obstruidos o con el flujo de energía invertido. También os contaré qué hacer para limpiarlos y sanarlos de manera que podáis mantenerlos en buen estado, además de algunos truquillos para su puesta a punto. Pero todo esto lo veremos en el siguiente artículo

¡Hasta pronto!

 

Los tres tesoros y las tres mentes

Los tres tesoros y las tres mentes

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En el artículo Nivel del Hara: alinearse con la misión vital que publicamos hace unos meses y que estaba dedicado al nivel del hara, mencionábamos el Tantien inferior, uno de los elementos que forman parte del cordón dorado. En este artículo hablábamos muy resumidamente sobre este punto energético:

El tercer punto es el Tantien Inferior; situado a unos 2,5 – 4 centímetros por debajo del ombligo, presenta el aspecto de una bola de luz dorada de unos seis centímetros de diámetro recubierta por una membrana. Aquí almacenamos la energía vital pero también contiene nuestra voluntad de vivir en el cuerpo físico.

En este mismo nivel encontramos dos tantiens más formando un sistema triple del que vamos a hablar con más detalle en este artículo.

Los tres tantiens, el inferior, el medio y el superior, son repositorios de energía, funcionan como puntos de almacenaje para tres tipos distintos de energía; según las enseñanzas taoístas una de estas energías es la esencia o Jing, otra es la energía vital o Qi y la tercera es el espíritu o Shen. Las tres son lo que el taoísmo denomina “los tres tesoros”. Veámoslos con más detalle.

Los tres tesoros

Existen tres tipos de energía que traemos con nosotros y que almacenamos, reponemos y usamos a lo largo de nuestra vida; esos tres tipos son la energía Jing, la energía Qi y la energía Shen. Juntas forman los tres tesoros.

Jing, la energía esencial

El Jing es la energía esencial en el sentido de que de ella estamos formados en esencia. Al nacer obtenemos una cierta cantidad de esta energía pero a lo largo de la vida vamos adquiriendo más a través de los alimentos que ingerimos y del agua que bebemos, aunque también la desperdiciamos, por ejemplo con la mala alimentación y el estrés. Esta energía se conoce también como el Qi Original y se almacena en el Tantien inferior.

Qi, la energía vital

El Qi es la energía vital que nos anima, la fuerza primordial de la vida que activa cada función y maneja cada proceso que tiene lugar en el cuerpo. También nacemos con una cierta cantidad, pero después vamos adquiriendo más a través de la comida, del agua y del aire que respiramos. A esta energía se la llama más concretamente el Qi Adquirido y se almacena en el Tantien medio.

Shen, el espíritu

El Shen es la energía del espíritu, la conciencia inmaterial y el pensamiento pero también el sentimiento y la voluntad, no se trata solo de la parte mental del pensamiento sino de toda forma de conciencia. Es nuestra parte inmortal. A esta energía se la llama también Qi Celeste y se dice que reside en el Tantien superior.

Los tres tantiens

Los tantiens, también llamados calderos, son los tres lugares de almacenamiento para los tres tipos de energía vistos anteriormente. El término “tantien” viene a significar “campo de cinabrio”, un mineral rojo oscuro compuesto de sulfuro de mercurio que juega un papel fundamental en la alquimia taoísta. El proceso por el cual la energía se almacena y se transforma en los tantiens se puede considerar alquímico, de ahí el nombre. También se les llama “dantiens” y son igualmente conocidos como “las tres mentes”, cada una en un nivel distinto: tierra, humano y cielo.

El tantien inferior

Situado bajo el ombligo y a unos 3cm hacia el interior del cuerpo, almacena el Qi Original, el Jing o esencia. La energía que extraemos del núcleo terrestre se concentra aquí y se puede llevar hasta los palmochakras para sanar por imposición de manos.

Este tantien se considera el segundo cerebro debido a que el comportamiento neuronal del abdomen se asemeja al del cerebro, y funciona al nivel de la tierra, por lo que está especialmente conectado con el planeta. No es extraño entonces que el tantien inferior se corresponda con el centro de gravedad, la base del equilibrio de la persona.

Se asocia a los órganos y glándulas sexuales, y a las funciones de absorción y eliminación de alimentos, que están relacionadas también con la tierra. Este tantien es un punto de unión de los planos físico, energético y espiritual.

El tantien medio

Situado en el centro del pecho, en la base del esternón y también a unos 3cm hacia el interior del cuerpo, almacena el Qi Adquirido, la energía vital procedente del aire que respiramos y los alimentos que ingerimos. Se asocia por tanto a las funciones respiratorias y a la circulación de la sangre.

Este tantien se considera la mente consciente y está asociado al nivel humano, así como a las emociones y la comunicación ya que está vinculado al plano emocional. En este repositorio se almacena el Qi recogido en los otros dos tantiens, es aquí donde se juntan las energías de los tres tesoros.

Una vez acumulada en este centro, la energía se calienta con el fuego del corazón y se puede expandir hacia afuera para mezclarse con la energía del entorno; a esto se le llama exteriorización del Qi. Si nos encontramos en medio de la naturaleza, al expandirse esa energía se nutre y purifica, para volver renovada al tantien medio.

El tantien superior

Situado entre las cejas, pero no en la frente sino más en el interior de la cabeza, se dice que el tantien superior es donde reside el Espíritu, la energía Shen. Este centro es considerado la mente observadora, el ojo interno, y funciona al nivel del cielo por ser el más elevado de los tres.

A través de este tantien se accede a estados de conciencia superiores, por lo que se asocia con la clarividencia (al igual que el chakra pineal o del tercer ojo) y también a la transmutación de la energía mental.

Asociado al cerebro y a los sentidos físicos, gobierna el pensamiento racional, la voluntad y la conciencia ya que la energía almacenada en este tantien es energía mental y conciencia.

Llenar los tantiens

El funcionamiento de estos repositorios de energía es, simplificando, parecido al de los vasos comunicantes; primero debe llenarse el tantien inferior con la energía procedente de la tierra, cuando éste rebosa se va llenando el tantien medio y, cuando éste está lleno, el resto de energía va al tantien superior.

Para llenar el tantien inferior es necesario primero enraizarse y, visualizando, ir llenándolo con la energía que extraemos del núcleo de la tierra. La visualización es tan buen método como cualquier otro, podéis encontrar múltiples técnicas procedentes de distintas disciplinas, escoged la que mejor se adapte a cada uno.  Desde ahí podemos visualizar que la energía asciende hacia los otros tantiens o bien, si deseamos utilizarla para sanación, que asciende hacia el pecho y después desciende por los brazos hasta los chakras de las palmas de las manos.

Es importante seguir este orden en el llenado de los tantiens pues, si queremos trabajar con el medio o el superior pero el inferior no está lleno, podemos causar disfunciones en el sistema energético y desestabilizar nuestros niveles de energía haciendo que desciendan. Por ello es necesario mantener el tantien inferior lo más lleno posible con trabajo constante y, por así decirlo, un mantenimiento consciente continuado.